Petición CHANGE.ORG – Víctimas de tráfico protegidas

@QuimFarrero

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Petición CHANGE.ORG – Víctimas de tráfico protegidas

Las víctimas de tráfico necesitan la protección del Estatuto de la Víctima

Montse, Vicente, Enrique, Ana, Ricard, Joan, Amelia, Kety, Eloísa y un largo etcétera no recibieron ayuda tras el siniestro de tráfico.

En Europa, la aplicación de la Directiva de los Derechos de las Víctimas de delito, ha sido muy decepcionante para las víctimas de tráfico, pues un porcentaje muy reducido se ha visto beneficiada por el Estatuto de la Víctima. Uno de los motivos es la falta de reconocimiento de las víctimas de tráfico como víctimas de un delito, aun siendo la mayoría de ocasiones consecuencia de agresiones en el tráfico fruto de conductas ilícitas, imprudentes e ilegales. 

Por eso queremos recordar que las víctimas de tráfico también son víctimas de hechos violentos que entran en el ámbito penal y que la violencia vial sigue provocando muertes y heridos con secuelas de por vida y deben contar con el amparo del Estatuto de la Víctima.

Negar esta protección y no reconocer la pérdida y el sufrimiento que padecen las víctimas de tráfico por parte de la sociedad, el Estado y el sistema judicial puede llevar a una victimización secundaria, acentuando y cronificando su angustia y prolongando su dolor injustamente.

Ahora se va a debatir en el  Parlamento Europeo una reforma de la Directiva 2012/29/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012 y por eso pedimos tu firma, para que los parlamentarios europeos apoyen a las víctimas y  reconozcan de forma explícita a este colectivo para equiparar a las víctimas de tráfico con el resto de víctimas por hechos violentos, evitando crear categorías de víctimas.

 

 

FIRMA LA PETICIÓN, HAGAMOS JUSTICIA

 

 

 

 

 

  • Las víctimas de tráfico también son víctimas de delito: 

En España  solo el 2% de las víctimas de tráfico han sido amparadas por el Estatuto de la Víctima de delito. Uno de los motivos es el no reconocimiento como víctimas penales a las víctimas de tráfico, aun siendo en la mayoría de ocasiones consecuencia de agresiones contra la Seguridad Vial, fruto de conductas ilícitas, imprudentes e ilegales. 

 

  • No deben existir categorías de víctimas

Las víctimas deben tener igual trato, independientemente de cuál sea el motivo delictivo por el que han sido dañados. Si una persona fallece o resulta gravemente herida, no debe haber diferencia si ha sido a causa de un acto terrorista, un disparo, una pelea o un siniestro de tráfico.

También el impacto emocional en las familias es igual independientemente de la causa que haya motivado las lesiones.

 

  • No son accidentes, es violencia vial: 

Sabemos que la mayoría de siniestros de tráfico son evitables y que muchos son fruto de imprudencias tales como exceso de velocidad, alcoholemias, distracciones, etc conductas contempladas en el Código Penal. 

Además los datos muestran que no son hechos aislados. Vemos por ejemplo que en 2021 en España ha habido más de 140.000 heridos de diversa consideración en siniestros de tráfico, por lo que se trata de un problema estructural y nuestra conclusión es que hay mucha agresividad en la movilidad.

Estos datos nos permiten hablar con toda autoridad de violencia vial. Una violencia no reconocida por la sociedad y que requiere por parte de las administraciones de una acción integral en cuanto a prevención, protección y atención a las víctimas.

Más allá de los datos no registrados en las estadísticas, éstas nunca son reales ya que no dan la dimensión real del problema. Sabemos que unas 4 personas del entorno de la víctima de siniestros con resultado de muerte o de lesiones con secuelas de por vida, van a ver afectada su vida de forma importante. El alcance de las consecuencias de los siniestros de tráfico es aún mayor del oficialmente reconocido, por lo que no se trata de un problema menor.

 

  • Invisivilizar a las víctimas, puede retraumatizarlas:

No reconocer la pérdida y el sufrimiento que padecen las víctimas de tráfico por parte de la sociedad, el Estado y el sistema judicial, puede llevar a una victimización secundaria, acentuando y cronificando su angustia.

Tras una experiencia traumática, como es un siniestro de tráfico, es necesario garantizar una respuesta post-accidente integral y adecuada que comprenda:

– investigación del siniestro con estándares mínimos garantizados

– justicia penal y civil para las víctimas y amparo del Estatuto de la víctima

– atención médica, psicológica y social adecuada

Todo ello será posible si existe el reconocimiento por parte de las instituciones y la justicia.

 

  • La nueva Directiva y el Estatuto de la víctima deben amparar a las víctimas de tráfico:

Los siniestros de tráfico son actos violentos, ante los que ni se puede ni se debe dar la espalda a las víctimas, tiene que haber una respuesta por parte de las instituciones y de la sociedad en su conjunto y el Estatuto de la víctima es una parte de esa respuesta, así como la justicia.

La resiliencia es la capacidad del ser humano para afrontar experiencias traumáticas y extraer un beneficio de las mismas, entendido como aprendizaje vital. Sabemos que el ser humano es capaz de resistir y rehacerse ante las adversidades de la vida, pero la sociedad debe ofrecer todas las garantías para que ello sea posible, por eso pedimos que el Estatuto de la víctima del delito proteja y ampare también a las víctimas de tráfico y un paso importante sería que la nueva Directiva las incluyera como un colectivo a proteger.